Conservación de medicamentos termolábiles en frigorífico de farmacia

Los medicamentos termolábiles deben almacenarse en un frigorífico de farmacia (donde no debe haber alimentos) y estar perfectamente identificados y ordenados.

Ha de evitarse la congelación,  ya que pueden desnaturalizarse o precipitar.

Los medicamentos termolábiles se identifican con el símbolo de nieve en el ángulo derecho del envase o con una nota de “Manténgase en frío”.

La temperatura del frigorífico debe rondar entre los 3º y 7º C., no pasa nada si la temperatura pasa de los 7ºC por un breve lapso de tiempo, ya que el medicamento está frio y lo recupera rápidamente. La puerta deberá abrirse solamente las veces necesarias, para evitar cambios bruscos de temperatura.

No dejar la puerta abierta de el frigorífico de laboratorio para que no se salga el aire frío, lo que originaría placas de hielo por la condensación de gotas de la humedad y también que el compresor trabaje más de lo necesario con el consiguiente gasto en energía.

La mejor manera de saber si la puerta está bien cerrada, es meter un folio entre la junta de la puerta y el marco del habitáculo del frigorífico de farmacia, si la hoja se desliza con facilidad, hay que llamar al servicio técnico para que regule correctamente la puerta, así evitaremos escapes de frío.

Cuando un medicamento necesita una conservación más fría que otro termolábil, siempre hay que colocarle en la parte más baja del frigorífico de farmacia, aunque el frigorífico Liebherr sea de refrigeración ventilada, siempre hay una diferencia entre la parte inferior y la parte superior de aproximadamente 1º C.

Se ha de registrar diariamente la temperatura de todos los frigoríficos que contengan termolábiles, mediante un termómetro Escort Mini de máximas y mínimas, de acuerdo con el procedimiento de registro y control de temperaturas especificado por la normativa sanitaria.

Los medicamentos termolábiles de composición líquida deben mantenerse en posición vertical.

Si se utiliza un vial multidosis (insulina), lo correcto es anotar la fecha de apertura. Una vez pinchado el tapón, no se debe mantener el vial más de una semana y se debe conservar en el frigorífico.

Los colirios, una vez abiertos, también se rotularán con la fecha de apertura. Con carácter general, se estima que un colirio puede utilizarse sin riesgo de contaminación durante 1 mes, siempre que se conserve el envase cerrado.

La tuberculina se desecha a las 24 horas de su apertura.

Es importante no cerrar las rejillas ni poner bandejas o cajoneras en el frigorífico de laboratorio, para que el aire circule por todo el habitáculo del frigorífico de farmacia.

Es importante no acercar los medicamentos termolábiles a la placa evaporadora del frigorífico Liebherr ya que si es un  medicamento líquido puede congelarse, hay que dejar una separación de unos 10 cm aproximadamente.

El frigorífico debe estar situado a unos 15 cm de distancia con respecto a la pared, para permitir que el calor se disperse, e instalado sobre una base debidamente nivelada.

Debe estar conectado a la red general, con toma de tierra, no a derivaciones, para evitar desconexiones accidentales.

Es conveniente que se disponga de un enchufe de seguridad para evitar la desconexión fortuita, así como instalar mensajes de advertencia de no desconexión de la red eléctrica bajo ningún concepto.

Colocar en los últimos estantes de la nevera botellas llenas de agua salada o de suero fisiológico,  ya que funcionan como acumuladores de frío y ayudan a estabilizar la temperatura interna del frigorífico; en caso de corte de electricidad pueden mantener el frío durante 6-12 horas, siempre y cuando el frigorífico no se abra durante este tiempo.

No ocupar más de la mitad del espacio disponible y dejar espacios vacíos entre los envases, con el fin de permitir la circulación de frío.

No colocar nada de peso en la puerta del frigorífico ni en los estantes inferiores, para evitar el desajuste del cierre.

Es conveniente que las puertas del frigorífico sean de cristal, con el fin de visualizar su interior y seleccionar el medicamento antes de abrir el frigorífico.

Se pueden emplear acumuladores de frio en caso de avería de la nevera. Cuando se utilicen a causa  de una avería, los acumuladores de frío se ubicarán alrededor de las paredes interiores de la misma, evitando el contacto directo con las especialidades farmacéuticas almacenadas.

En el momento de elegir los acumuladores, hay que tener en cuenta que su tamaño debe ser adecuado a los frigoríficos y neveras portátiles de las que se dispone.